domingo, 14 de octubre de 2012

El prisionero del cielo, Carlos Ruiz Zafón

El prisionero del cielo es uno de los libros más esperados de todos los tiempos publicado el 30 de mayo de 2012 en eBook por Carlos Ruiz Zafón unos de los autores más reconocidos, esta novedad editorial que continua la saga de La Sombra del Viento y el Juego del Ángel.

Sinopsis:
Barcelona, 1957. Daniel Sempere y su amigo Fermín, los héroes de La Sombra del Viento, regresan de nuevo a la aventura para afrontar el mayor desafío de sus vidas. Justo cuando todo empezaba a sonreírles, un inquietante personaje visita la librería de Sempere y amenaza con desvelar un terrible secreto que lleva enterrado dos décadas en la oscura memoria de la ciudad. Al conocer la verdad, Daniel comprenderá que su destino le arrastra inexorablemente a enfrentarse con la mayor de las sombras: la que está creciendo en su interior. Rebosante de intriga y emoción, El Prisionero del Cielo es una novela magistral donde los hilos de La Sombra del Viento y El Juego del Ángel convergen a través del embrujo de la literatura y nos conduce hacia el enigma que se oculta en el corazón del Cementerio de los Libros Olvidados.

Aquí abajo el Booktrailer de el prisionero del cielo.


Fuente (s):
https://www.facebook.com/CarlosRuizZafonOFICIAL?fref=ts
http://www.lecturalia.com/libro/66932/el-prisionero-del-cielo

sábado, 13 de octubre de 2012

Instrucciones para dar cuerda a un reloj, Julio Cortázar

Fotografía: Bianca Castro

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

Escritor: Julio Cortázar

Puedo escribir los versos más tristes esta noche, Pablo Neruda



Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada, 
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.» 

El viento de la noche gira en el cielo y canta. 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Yo la quise, y a veces ella también me quiso. 

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. 
La besé tantas veces bajo el cielo infinito. 

Ella me quiso, a veces yo también la quería. 
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. 

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. 
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. 

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. 
La noche está estrellada y ella no está conmigo. 

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. 
Mi alma no se contenta con haberla perdido. 

Como para acercarla mi mirada la busca. 
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. 

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. 
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. 

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. 
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. 

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. 
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. 

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. 
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. 

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, 
Mi alma no se contenta con haberla perdido. 

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, 
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Por Pablo Neruda

Fuente (s):
http://www.poemas-del-alma.com/poema-20.htm

Desde el salón de estudios




La clase de la profesora Musa está por empezar, todos conservábamos algo de timidez en nuestro interior; nadie hablaba. La clase dio comienzo, ella alzó la voz diciendo -¿Alguien me puede decir qué es belleza o cómo percibir la estética? 
Todos dudábamos, mis compañeros también eran artistas: escritores, pintores, músicos, etc. 
-¿Nadie? Preguntó de nuevo
-Entonces ¿Cómo me pueden decir que una obra es buena?
Las respuestas de todos comenzaron a murmurar pues sabíamos muy bien de que hablaba y nos dijo:
-Bien. Si son capaces de percibir lo bello en las artes, también son capaces de creerlas...

Escritor: Jesús D.

Fuente (s):
http://davidyelespantapajaros.blogspot.mx/

Una mujer puede tomar prestado... por Jesús D.

Una mujer puede tomar prestado el corazón de un hombre, pero ¡¡muy pocas podrán poseerlo!! Cuando un hombre toca la mano de una mujer, esta tocando el corazón de la eternidad, sobre todo aprendí que los hombres que no toleran esos defectos de las mujeres, nunca podrán disfrutar de sus grandes virtudes. Otra vez hablo de amor, el amor que no se renueva cada día, se vuelve un habito , una esclavitud, cuando 2 amantes se abrazan entre ellos, mas que abrazarse abrazan lo que hay entre ellos.
 Sobre todo pienso envuelto en mi gran tristeza en ¿cómo poder abrir mi corazón  sin que este se rompa?
Nota: El amor y las dudas nunca han armonizado.


Escritor: Jesús D.

Fuente (s):
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=184969268211235&set=a.173895005985328.32283.100000944906782&type=1&permPage=1

viernes, 12 de octubre de 2012

El espantapájaros



El espantapájaros observa a los cuervos.
Dice -Amigos aquí estoy ¿si me escuchan?
Uno de los cuervos lo mira con lástima, el viento soplaba más fuerte que ayer y miró que uno de sus brazos le decía adiós.
- El espantapájaros, ¡tenía que ser yo! ¿Por qué no se acercan a mí? ¿Por qué será? ¿Qué les hice yo?
Pasó el tiempo....
Ahora me observo, no siento mi corazón, no soy como pienso soy espantoso; soy imperfecto estoy hecho para espantar hasta mi propia sombra.
Soy un ser terrorífico, mi cabeza esta llena de paja, mis ropas son siniestras; pienso y no encuentro la respuesta por qué soy de esa manera, cierro mis ojos trato de imaginar de otra manera no quiero ver quien soy, deseo que el día acabe y soñar con ser de piel. La noche me entristece y mis ojos no lloran, la luna sonríe a mi alma enamora pero yo nunca me podré mover de aquí... No soy feliz soy un ser de paja, seré siempre de paja, siempre será paja la compañía que me hará feliz, solamente seré ese ser raro terrorífico a que nunca nadie se le acerca por no verse muy amigable.
Sólo una pequeña se fijo en el espantajo de ese espantapájaros, le parecía interesante como si aquel extraño ser le tuviera mucho que contar, con sus ropas llamativas pensaba que si ella estuviera allí, siempre parada seria aburrido, nunca había escuchado antes historias de terror de espantapájaros.
Aquel fue un verano caluroso, muy solitario para aquel espantapájaros. La pequeña se le acerco un día a observar a aquel ser de paja, pero él no le dijo nada, la pequeña llevó un sombrero al espantajo porque el calor era insoportable y se preocupaba mucho por el ser que parecía inerte. Para él estaba prohibido hablar con otros seres. Aunque con el tiempo la curiosidad le ganó a el pobre espantapájaros. Una tarde que la pequeña visitaba a su amigo de paja, el espantapájaros no pudo evitar agradecer por el sombrero, lo hizo con tal timidez pues sabia que era solo un ser abominable que nunca debió tropezar con una pequeña niña inocente....

Por: Jesús D.

Vídeo de la leyenda del espantapájaros, ¡muy buena! de Marco Besas

Fuente (s):
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=432891293419030&set=a.431569766884516.91850.100000944906782&type=1&theater